Saltar al contenido

Métodos didácticos para hackear Instagram

Instagram es una red social que ha ido ganando fuerza en estos últimos años, convirtiéndose en un rival de Facebook a tener en cuenta. A diferencia de la anterior, Instagram está más bien ideada para contar historias a través de imágenes o pequeños vídeos; tiene la particularidad de que se puede conectar con Facebook o con otras redes sociales, de tal forma que las publicaciones se enlazan entre ellas.

Debido a su incipiente popularidad, a nadie le extraña que cada vez haya más artículos que te expliquen cómo hackear Instagram, o bien como protegernos ante un intento de hackeo de nuestra cuenta.

Hackear es un término que puede tener diferentes connotaciones; en este caso nos referimos a entrar en la red social sin tener autorización para ello: por ejemplo, podemos entrar al Instagram de nuestra novia o novio, de un empleado, de un amigo o familiar o de un usuario aleatorio que encontremos por Internet.

¿Es posible hackear Instagram? Lo cierto es que cualquier sistema se puede hackear, con independencia del sistema de seguridad que pueda llegar a tener. Tan solo hará falta tener paciencia, recursos, así como una determinada cantidad de conocimientos.

En este artículo vamos a ver algunos de los mejores métodos para hackear Instagram, aunque hay una cosa que debe de quedar muy clara: Este texto no ha sido creado para alentar a ningún usuario a que emplee los métodos, sino que son simplemente didácticos, más bien para protegernos de ellos que otra cosa. Colarse en el Instagram de otra persona, sin tener su consentimiento, es algo completamente ilegal que podría hacer que acabásemos en la cárcel.

Métodos para saber cómo hackear Instagram

Si ya te has informado un poco sobre hackear redes sociales, sabrás que hay métodos más o menos efectivos y más o menos éticos. También dependerá mucho del tipo de cuenta que quieras hackear: y es que no será lo mismo atreverse con la cuenta de un amigo, que de una gran multinacional que gana mucho dinero con ello. En el primer supuesto, si te pillan, es muy posible que no te denuncien (ya que el proceso entrañaría gastos en abogados y juicios), mientras que la empresa no lo dudaría ni por un momento.

Sin más preámbulos, vamos a analizar algunos métodos que funcionan a día de hoy.

Cómo hackear Instagram a través de una herramienta online

Las herramientas online se definen como aquellas que no requieren que nos instalemos nada en el ordenador lo que, en principio, se considera mucho más seguro.

Estas páginas se especializan en la creación de un código/identificador que actuará como un pass secreto para poder acceder a la cuenta de Instagram que queramos hackear.

Para ello nos pedirán algunos datos como la URL de la cuenta de la víctima, su nombre de usuario o e-mail, el idioma de la cuenta, o bien, si se utiliza un acortador de enlaces.

Existe un error muy habitual y es pensar que con tan sólo rellenar estos datos tendremos como respuesta la clave de la cuenta, pero nada más lejos. Lo único que haremos es crear una página a la que enviaremos al usuario en cuestión (una página fake). Si introduce los datos de la cuenta en ella, a nosotros nos llegará esta información y nos convertiremos en el dueño de la misma.

Este método sólo funcionará si la víctima no tiene muchos conocimientos sobre seguridad en Internet. Ten en cuenta que la página que se enviará, aunque parecerá muy real, tendrá algunos aspectos que la delatarán: por ejemplo, la URL. Aunque la dirección de la web se parecerá mucho a la real de Instagram, siempre tendrá un detalle que la diferenciará. Una persona muy observadora, aunque no tenga ni idea de Internet, puede apreciar la diferencia.

Otro de los problemas de este método es que no sabemos quién se va a beneficiar de estos datos: en principio tan sólo la persona que ha creado la página podrá recibirlos, pero nada nos asegura que los administradores también los estén recibiendo. Con ésto te decimos que hay que tener mucho cuidado si tu intención es hacer una simple broma a un amigo, ya que lo podrías pagar perdiendo tu cuenta para siempre.

¿Utilizando Keyloggers?

Las técnicas de keylogging están basadas en un pequeño software que registra todo lo que ocurre en el sistema. Instalar este tipo de programa es muy sencillo, de la misma manera que podríamos instalar cualquier tipo de software. Se puede instalar tanto de forma local, como de forma remota, siendo esta última opción mucho más compleja.

Suelen ser utilizados para captar las pulsaciones de teclado a la hora de teclear una contraseña: estas claves pueden aludir a redes sociales (Como Instagram), a correos electrónicos, incluso a claves de cuentas bancarias.

A no ser que estemos controlando el keylogger en tiempo real, en el momento en el que accedamos a todos los datos captados nos encontraremos con un enorme galimatías de palabras y frases que parecen no tener sentido. Con tan sólo buscar términos que tengan caracteres como ‘@’ encontraremos el mail que se ha introducido en una página o herramienta, seguido de la contraseña asociada.

Al igual que el uso de otros métodos, no se considera indetectable ni mucho menos: si el sistema va lento, o si se observa cualquier tipo de anomalía, bastará con entrar al “Administrador de tareas”-> “Procesos o servicios” y analizar cualquier programa que no debería de estar ejecutándose. También existen aplicaciones especiales que actuarán como un teclado virtual, con el propósito de evitar que las pulsaciones se queden registradas; es decir, que son inmunes a los keyloggers.

¿App para el teléfono móvil?

Aunque Instagram se puede usar desde el PC, el usuario considera que es mucho más práctico ejecutar la red social directamente desde su teléfono móvil. Teniendo en cuenta que es una red social orientada a compartir contenidos multimedia, el hecho de contar con la cámara del terminal es fundamental.

El problema los sistemas operativos de los teléfonos como Android, es que conllevan toda una serie de vulnerabilidades que podrían poner en juego nuestros datos. Existen algunas aplicaciones, como Spy Phone Gold o Mobile Spy, que ponen en jaque nuestra seguridad. Funcionan como una especie de keylogger aplicado en terminales móviles, siendo capaces de registrar cualquier contraseña que se haya teclado o almacenado en ellas.

Para saber si nos han instalado una de estas apps, conviene revisar el registro de aplicaciones de forma continua, eliminado cualquiera que no debiera de estar allí. A diferencia de los keyloggers del PC, en el teléfono no se pueden ocultar con la misma efectividad. También deberías de cambiar de forma regular tus contraseñas y evitar dejar el teléfono a cualquier persona.

¿Técnicas de Phishing?

El phishing es un procedimiento que se asocia con el robo de la identidad del usuario, siendo una de las técnicas más utilizadas por los hackers. Lo peor de todo es que la mayoría de ellos ni tan siquiera entran en la cuenta que han robado, sino que venden los datos en la Deep Web a precios muy económicos.

La forma más habitual de realizar un ataque de phishing es crear una aplicación falsa, mandar un e-mail fake (haciendo que parezca de una determinada organización, pero sin que lo sea realmente), un SMS, o cualquier otro medio relacionado. Como ya te puedes llegar a imaginar, lo más grande sería caer en la trampa de un método de phishing que ponga en jaque tus datos personales (como un e-mail de tu banco en el que se especifica que debes de confirmar tus datos personales).

El engaño viene en el momento en el que el usuario introduce sus datos personales, ya que éstos son mandados al autor del método. De hecho, el primer procedimiento que hemos visto en este listado para saber cómo hackear Instagram alude a una forma de Phishing.
Sin embargo, el usuario que ya tiene una cierta experiencia en este mundo no se dejará engañar fácilmente ante un ataque de phishing. Lo primero que hay que hacer es echar un vistazo a la URL que te han mandado, analizando si hay algún tipo de error de escritura (lo más común es una ‘s’ o ‘i’ de más o de menos).

Siempre que vayas a usar un servicio en el que necesites introducir datos comprometidos, asegúrate de utilizar el protocolo HTTPS que, por el momento, todavía no ha sido vulnerado.

¿Cómo hackear Instagram con Stealers?

¿Qué haces cuando el navegador te pregunta si “quieres guardar tu contraseña”? La gran mayoría de usuarios marca directamente “Si” sin llegar a pensarlo.

Vamos a reflexionar exactamente lo que hacemos en el momento en el que pulsamos en esta opción: básicamente estamos mandado nuestra contraseña a un registro interno que, en principio, debería de estar protegida ante ataques internos… pero no es así.

Aquí es donde entran en juego las aplicaciones conocidas como “Stealers” que no es más que un tipo de software que ha sido diseñado para robar los datos comprometidos de nuestro PC. Lo mejor de todo es que emplean comandos muy sencillos, por lo que cualquier usuario los podría usar sin complicación. Piensa que ya le has dado el permiso al navegador para que pueda guardar y mostrar la contraseña siempre que se la pidamos; estos programas se aprovechan de estos servicios para poder hacer lo que se les venga en gana.

Los Stealers suelen ejecutarse a través de pendrives que llevará el hacker en cuestión. Tan sólo precisan de unos segundos para obtener resultados: se conectan al puerto USB, se ejecuta el programa, se descarga la información y se revisa en casa tranquilamente.

Para evitar que nos afecte un ataque con un Stealer deberíamos de pensarlo dos veces antes de guardar una contraseña. O bien podemos usar la clásica libretita física para apuntarlas (aunque cualquier persona que nos visite podrá conocer la clave en cuestión de forma sencilla), o, la opción más recomendada, empezar sistemas de gestión de contraseñas maestras, como ‘Loggin Control’, ‘Keepass’ o JPasswords, que nos permitirá memorizarlas pero sin dejar ningún rastro del que luego se pueda aprovechar el stealer.

¿Métodos de secuestro de sesión?

Los métodos de secuestro de sesión, también conocidos como Hijacking, se nutren de las cookies almacenadas en el PC. Las cookies no son más que pequeños archivos de texto que se utilizan para confirmar que un usuario es quien dice ser y proporcionarle la información correspondiente para que pueda entrar en una web.

Es muy raro que en una red doméstica se pueda proceder con un secuestro de datos, a no ser que se nos conecte un vecino o que tengamos a un mal amigo conectado. Sin embargo, es más que habitual en torneos de juegos, en cibercafés, en redes que se destinan al ámbito laboral, en redes abiertas a pie de calle, etc.

Estas aplicaciones buscan referencias a cookies en dónde no se utilice el protocolo HTTPS (de aquí se desprende la importancia de usar solo webs que trabajen con este protocolo seguro). Otra forma de evitar este problema es no acceder a plataformas que requieran de datos comprometidos cuando estamos en redes públicas, ya que nunca se sabe cuándo alguien podría estar monitorizando nuestra actividad.

¿Utilizando Botnets?

Y terminamos con los botnets, una especie de virus que tiene el objetivo de infectar una enorme base de datos en muy poco tiempo. Una vez que lo ha hecho, cede el control al hacker a través de IRC. Se suelen usar, o bien para recopilar información de manera rápida, o bien para hacer un ataque de tipo DDos.

El problema de este recurso es que requiere de una cierta inversión, además de un elevado número de conocimientos para llevarlo a cabo.

Estas son las principales formas de hackear Instagram, además de prácticamente cualquier tipo de red social.